viernes, 11 de enero de 2013

Nuevos retos para el año 2013 – la educación de los más pequeños en casa!!

El equilibrio es necesario!


¿Es que no hay forma de encontrar un equilibrio para educar a nuestros hijos?
Hace años los niños no recibían suficiente atención. Sus necesidades e intereses no se tomaban en cuenta. Estaban obligados a ayudar en lo que hiciera falta en casa (y eso era una prioridad); se les daba un azote sin reparo alguno; tenían algún que otro juguete pero disfrutaban jugando con un palo y corriendo con sus amigos por la calle; hacían lo que se les decía sin rechistar; comían lo que les ponía en la mesa (no había lugar para un “no me gusta”) y no se quejaban. 

Bien, eso no era correcto ni justo para los niños, pero ¿no estamos totalmente en el lado opuesto ahora? 

Me explico. Hoy en día las necesidades e intereses de los niños de toman demasiado en cuenta. ¿Cómo saben cuales son sus necesidades a tan temprana edad? Muchas veces no son conscientes de todas las opciones que hay en el mundo por lo que un poco de orientación o intentar abrir un poco mas sus horizontes no debería ser un problema. Un ejemplo: a mí nunca me interesó tocar ningún instrumento de niña, y nadie me obligó a hacer nada que no quisiera, pero ahora me encantaría saber más sobre música y haber aprendido algún instrumento. En fin, no culpo a mis padres por ello pero si que me hace pensar cuando pienso en mis propios hijos y en que se interesen en cosas que les gusten y en las que no les gusten tanto.
Cada día veo cosas que me hacen reflexionar sobre como estamos educando a las nuevas generaciones.
Los niños parecen hacer lo que les viene en gana; no parecen tener ninguna obligación; saben exigir; tienen más juguetes de los que caben en sus habitaciones; sus hábitos alimentarios les están causando problemas de salud; no saben aburrirse; en definitiva, estamos creando unas generaciones de individuos totalmente egoístas y vagos. ¿No lo veis?

Os daré algo en que pensar: hábitos de alimentación. Todos sabemos lo bueno y lo malo para tener una alimentación sana. La mayoría de las personas disfrutan con comida buena y rica. Y no hay que ser extremista para intentar entender lo que sucede hoy día con el tema de la alimentación y los niños: ¿por qué siempre hay menús de niños en los restaurantes? ¿Por qué no pueden comer lo mismo que sus padres? (si las raciones son demasiado grandes siempre se pueden compartir platos). Y ¿por qué la gente piensa que esto o aquello no les gustará a los niños?
En mi opinión los niños comen lo que se les enseña a comer. ¿Por qué no les enseñamos mejor?
Por otro lado, el comer sano no se debería ver como un castigo y un aburrimiento, sino más bien como un placer! 

Otro tema: compartiendo tareas en casa. ¿Cuántos niños ayudan en las tareas domesticas? Al parecer, muy pocos. Y la cifra decrece si hablamos solo de chicos. Es decepcionante ver lo lejos que seguimos estando de la igualdad. Pero, ¿Por qué permitimos esto? ¿Es que los niños pertenecen a una clase más alta que los adultos? ¿No se nos ocurre que quizás podrían aprender cosas ayudando en casa e incluso hasta sentirse útiles? Es verdad que se tarda muchísimo más en hacer cualquier tarea si hay que enseñar a un niño como hacerla, pero por otro lado es una forma de pasar más tiempo con ellos. Es cuestión de prioridades, y desafortunadamente no suele ser habitual ver familias dando prioridad a pasar tiempo de calidad enseñando y aprendiendo de ellos. Restaurantes y Nintendo… ¿os suena esta imagen? 

También quisiera decir algo sobre la sobreprotección, valga la redundancia. Una sobreprotección que no deja hueco para que los niños cometan pequeños errores y arreglen sus problemas (siempre de acuerdo con su edad, claro). No se les da la oportunidad de sentirse responsables o de sentirse realizados si han conseguido arreglar algún problema. ¿No queremos que tengan sentido de responsabilidad? Es mucho mas fácil pasarle los problemas al de al lado, pero ¿qué se consigue con eso? 

Si a tu hijo se le olvida el cuaderno en casa, ¿volverías a todo correr a casa para recogerlo o le dejarías que se las arreglara (aún sabiendo que probablemente le regañen en clase)? Casualmente me pasó algo parecido hace unos días y no pensaba ir corriendo a casa cuando quedaban 5 minutos para entrar al colegio. Así que mi hija no tenía una cara de agrado, como podréis imaginar. Sobre todo porque según ella los demás padres si que suelen ir. Quizás me equivoque, pero según lo veo yo, aprenderá mas explicando lo que le ha pasado y disculpándose. Y seguro que las probabilidades de que se le vuelva a olvidar el cuaderno habrán disminuido en gran cantidad. 

Estoy aprendiendo mucho y tengo mucho más que aprender pero necesitaba aportar mi visión. Necesitamos buscar un equilibrio, sino, los niños nos controlarán totalmente. Y no hay nada que mas odie que ver a niños hablarles a sus padres con desprecio y sin respeto. ¿Es que no os habéis dado cuenta? ¿Soy solo yo?

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